martes, 27 de noviembre de 2012

Los universitarios no comprenden lo que leen


Infobae.com

“Para los jóvenes de hoy, el castellano académico es casi un idioma extranjero”, dice el profesor José Luis Moure, para quien “es inadmisible que la Universidad, en esta era de vertiginoso avance del conocimiento, deba dedicar un minuto de su tiempo” a hacer lo que no hizo la escuela en 12 años
Alarma la cantidad de universitarios que no entienden lo que leen
Crédito foto: http://blog.el-libro.org.ar
“Cuando el joven ingresa a la facultad, con frecuencia carece de las competencias lingüísticas necesarias para comprender un texto académico y poder reproducirlo, tanto en forma oral como en forma escrita, en una respuesta de parcial por ejemplo, o en forma oral, en un examen”. Este es el diagnóstico que Andrea Estrada, editora y profesora de Corrección de Estilo, hizo a Infobae, a partir de su experiencia como docente universitaria.
“La comprensión del texto académico, sus especificidades, y por otro lado la escritura en el mismo registro son dos competencias diferentes que debería trabajar la escuela secundaria para que cuando el joven ingrese en la universidad pueda desarrollarse en ellas”, agregó.  
Como esto no sucede, algunas universidades han debido crear materias o programas de soporte desde el curso de ingreso para que los estudiantes puedan encarar los desafíos de una carrera universitaria. Uno de los establecimientos que lo hace es laUniversidad Di Tella (Ver detalles de esta experiencia en puntos importantes).
En la UBA, existe la materia Semiología en el CBC, y en particular la cátedra de Elvira Arnoux, señalada como referente en este tema en la Argentina. Inclusive tiene un portal,Escritura y Lectura, que permite disipar dudas sobre normativa para la escritura de un texto académico: títulos, subtítulos, citas y referencias, índice, etcétera. 
Pero, a diferencia de la Di Tella, en la UBA esta materia sólo es obligatoria para algunas carreras de la Facultad de Filosofía y Letras y para Comunicación Social.
“La escuela secundaria, dijo también Andrea Estrada, tal como lo expone el profesor José Luis Moure, trabaja sobre todo con los géneros orales, a lo mejor para ‘enganchar’ a los chicos o para interesarlos, que son los que dominan naturalmente. Ningún chico tiene problemas  en la oralidad en ese registro, entonces se trabaja con las historietas, y otros materiales por el estilo, haciendo caso omiso de todo lo demás”.  
El resultado, concluye, es que, “cuando llegan a la universidad, no pueden escribir, y no estoy hablando de una monografía o de un ensayo: no pueden contestar una pregunta teórica en un parcial. No pueden por ejemplo, reproducir lo que dice algún autor de los que deben leer en una materia”.

Infobae consultó al propio José Luis Moure, doctor en Filosofía y Letras(UBA), investigador del Conicet y miembro de la Academia Argentina de Letras, para pedirle una ampliación de este diagnóstico y un análisis de sus causas. Estas son sus respuestas.
-¿Es justo el diagnóstico de que muchos jóvenes egresan hoy del secundario careciendo de las competencias necesarias para entender lo que leen y, unido a ello, expresar ordenadamente sus conocimientos?
Es tópico común entre los docentes terciarios y universitarios que los alumnos llegan a institutos y facultades con una notable y creciente incapacidad para la lectura y la comprensión de textos académicos, así como para una aceptable expresión escrita. Igualmente esta observación no constituye un diagnóstico sino manifestaciones o síntomas que esperan precisamente ser diagnosticados.
¿Cuál sería una aceptable expresión escrita?
Denomino así a la capacidad de desarrollar oralmente o por escrito, con un razonable manejo de la gramática y del léxico, los contenidos que, por su especificidad y dimensión intelectual, son propios de las ciencias y saberes de la enseñanza superior. Pero incluso si no se quiere llevar la cuestión a ese nivel institucional, esa aceptable expresión escrita también es la requerida para elevar una solicitud que exceda el formulario o una carta de reclamo.
En el caso de la expresión, oral o escrita, esta deficiencia se manifiesta en la gran dificultad -que con frecuencia es imposibilidad- para construir períodos de cierta extensión, con la debida jerarquización de ideas que permite el dominio de la sintaxis y, valiéndose de un léxico variado y preciso. Esas mismas limitaciones se manifiestan en la lectura de textos de cierta complejidad, que no logran ser “aprehendidos” y que se convierten en un desafío desmedido, a veces invencible, para la comprensión.
¿Cuáles son las causas de esta situación?
Hay causas externas a la educación formal y otras internas y propias de ella. Las primeras están vinculadas a un cambio de enorme magnitud en la forma de comunicación de las últimas generaciones, que prescinde de la escritura formal hasta casi eludirla por completo. El chateo es una puesta por escrito de formas orales, acuciada por la necesidad de la intensidad expresiva y el escaso tiempo. Allí predominan, como en la conversación, las frases cortas o mínimas y los sobreentendidos, además de una amplia gama de abreviaturas compartidas y de sustitutos de otros apoyos gestuales que son posibles en la conversación, como las interjecciones y los emoticones. Todo puede resumirse en el lenguaje del videoclip, que encadena espasmódicamente imágenes débilmente unidas, cuya clasificación y jerarquización corren por cuenta del espectador.
¿Y cuáles serían las internas? ¿Son exclusiva responsabilidad de la enseñanza secundaria? ¿No faltó siempre en nuestras escuelas y colegios la práctica de enseñar a escribir, a diferenciar entre la reseña de un libro y un resumen, entre una redacción y una disertación, etcétera?
Las causas internas son previas incluso a la enseñanza de determinados tipos discursivos, como los que se enumeran en la pregunta. Las generaciones mayores, como aquella a la que pertenezco -tengo 63 años-, egresaban del secundario no sabiendo mucho más acerca de los rasgos diferenciales entre libro, resumen, redacción, disertación, etc. Simplemente iban descubriéndolos con la frecuentación de esos discursos, que los acompañaban a lo largo de la vida de aprendizaje, como la lapicera, la goma y la regla.
En la actualidad, los alumnos no leen ni escriben ningún tipo de texto, como no sea el del chateo a que ya me he referido, o el de las mínimas instrucciones que se dan en la computadora apretando ciertas teclas. Es decir, leen y escriben poco o nada. Esa deserción de la práctica cotidiana de la lecto-escritura a lo largo de doce años -primaria y secundaria- produce muchachos y muchachas mutilados para esa forma de comprensión y de expresión.
¿Qué consecuencias tiene esto?
El castellano elaborado, propio de la escritura formal en todos sus tipos (manuales, tratados, ensayo, literatura, etc.), ese que denominamos “estándar”, dotado de una ortografía convencional y compartida, de una sintaxis variada, con diversa subordinación, y de un léxico que se procura preciso, con sinónimos a los que acudir, conforma para los jóvenes estudiantes algo así como un idioma extranjero. Cuando en la educación superior se ven forzados a emplearlo -en la producción- o a reconocerlo -en la comprensión-, las dificultades son enormes.
La escuela de hoy abandonó el insustituible ejercicio de la lectura y la escritura de textos de dificultad graduada, que es el camino para el aprendizaje de la lengua culta estándar. Abandonó también la complementaria práctica de la composición, es decir el reclamo de que el alumno produzca textos en un registro más alto y cuidado que el de sus emisiones orales, aprendiendo a variar las construcciones, a buscar sinónimos, a disipar dudas mediante un diccionario. El libro de lectura de otros tiempos es un fantasma. Y muchos otros libros no hay.
La escuela abandonó también la lectura en voz alta, que es algo así como la ejecución de una melodía a partir del pentagrama. Difícilmente pueda llegar a disfrutarse de una obra musical, por elemental que sea, si la lectura de las notas es tan deficiente que sólo permite una ejecución penosa.
Y hace rato que ha dejado de practicarse la memorización, una capacidad innata que puede enriquecerse, y que en alguna época permitió albergar textos, en prosa o verso, desde el himno, el preámbulo de la Constitución, el Martín Fierro o poemas de Nalé Roxlo o Lorca. Ese depósito textual de idioma culto, complementado por lecturas, familiarizaba con construcciones y léxico variado, que quedaba después a disposición o que sugería otras construcciones posibles a las que era posible apelar cuando se las necesitara, haciendo más amigable el universo de esa variedad lingüística elaborada.
¿Tampoco se hace un ejercicio de corrección y autocorrección?
Por último, pero no en un orden de valor, es forzoso decir que también se abandonó la corrección regular y constante de las producciones, su devolución a los alumnos con los necesarios comentarios, orales o por escrito, que identificaran errores o sugiriesen formas de expresión alternativa con la intención de promover la reflexión crítica sobre los propios textos.
El idioma elaborado, propio de la escritura académica, periodística, científica o literaria, así como antes estaba presente en todos los ámbitos -el folletín, la fotonovela, los diálogos de las películas, la literatura, buena o mala, que se consumía en los hogares, las cartas, etc.- se ha replegado de manera notable en la realidad de hoy. Precisamente por ello, y puesto que sigue siendo imprescindible para la actividad intelectual en cualquiera de sus dominios, es indispensable reforzar el contacto con él, recorriendo en forma inversa las prácticas de aula que han venido dominando en los últimos tiempos y que no han dado buenos resultados.
¿Por qué cuestiona usted el hecho de que en el secundario –y también en la primaria- se apela a textos o a registros de escritura y lenguaje informales como los de la publicidad, la historieta, las redes, para la enseñanza?
Me parece importante no perder tiempo consagrándolo a aquello que el alumno no necesita, y en lo que a nuestro tema concierne, a manifestaciones de escritura que no aportan un enriquecimiento o mejor manejo de la lengua formal. Tampoco al registro informal oral, que es el que el hablante ya conoce y maneja.
Como creo haberlo señalado, la escuela en sus niveles primario y secundario debe poner énfasis en la práctica intensiva y graduada de la lectoescritura: lectura -extensiva, en voz alta, etc.-, producción escrita -resumen de contenido, informe, composición en sus variadas formas- y corrección. La meta es la adquisición de competencia en el manejo de la propia lengua, pero en ese registro elaborado que, a fuerza de distanciamiento, se ha vuelto ajeno.
¿Qué debería hacerse en el secundario para solucionar este problema?
La educación argentina debe replantear este tema sin más dilación. No es admisible que la universidad, en una era de vertiginoso avance del conocimiento, deba dedicar un minuto de su tiempo a enfrentar un problema que es responsabilidad escalonada de las instituciones previas y para cuya resolución contaron con el no despreciable plazo de doce años.

lunes, 16 de julio de 2012

Pasión y Compromiso


Queridos amigos, seguidores y lectores de este blog, les presento a una gran amiga, ella es Gimena Vega de la Ciudad de Mendoza y se suma hoy a enriquecer este espacio de jóvenes y para jóvenes.

Ella comparte esa pasión por los jóvenes y lo demuestra claramente en su primer escrito:

Me preguntaba por qué está en la Juventud uno de los motores más grandes que pueden impulsar el cambio positivo para nuestra sociedad, y después de recorrer varios de los motivos obvios que se podrían enumerar en una gran lista, fue la combinación de dos de ellos que me motivó a escribir un poco más y desarrollarlos.
 Es la pasión de la Juventud, esa fuerza con la que viven y enfrentan día a día los jóvenes sus desafíos, una cualidad fundamental para el cambio positivo; pero claro que muchas veces esa pasión se encauza en fines pocos nobles o se derrocha en actividades que no hacen al mejoramiento del entorno.  Por eso, si la pasión de los jóvenes se fusiona con el compromiso por el bien común, tenemos como resultado un impulso transformador.
Vivir con pasión no es una elección, es una obligación, es un deber que estamos obligados a cumplir, es un deber que no suele enseñarse en la escuela, o la familia y que los jóvenes lo practican muchas veces por instinto, viven con pasión las cosas simples, fácilmente se maravillan con los hechos diarios y entonces es más fácil disfrutar la vida porque descubren que no existe un minuto igual al que acaba de terminar.
La vida sin pasión no es motivante, no marca la diferencia, no emociona. La pasión es una emoción que puede contactar al ser humano con lo mejor de sí, cuando la entendemos como ese impulso que lleva a actuar con un grado de locura, con un poco de obsesión, pero sobre todo, con mucha conexión con lo queremos conseguir. Quizás es poco reconocida por la sociedad y reservada para ser vivida en algunos espacios como el deporte, o  sólo en aquellas actividades que nos gustan mucho,  pero es  algo que hoy  la empresa, la familia y el país necesitan para atrevernos a dejar la tibieza y quemarnos con el fuego que cada uno tiene y puede encender en otros en todas las acciones que realizamos. Cuántas energías hay como escondidas en el alma de un joven o de una joven, cuántas aspiraciones justas y profundos anhelos, energías y valores que si se levantan con el compromiso, llaman a la juventud a apasionarse por la el trabajo diario de una Patria mejor.
Compromiso es poner en juego todas las capacidades para sacar adelante aquello que se nos ha confiado y conscientemente hemos aceptado, compromiso con pasión es hacer un poco más de lo que se espera de nosotros, es buscar sorprender, buscar proyectar en los demás las energías que estamos empleando, es conocer  por lo que luchamos, no simplemente cumplir  y  como “uno no ama lo que no conoce”  tampoco se puede comprometer por nuestra Patria si no nos apasionamos en conocerla y hacerla mejor, ya que el compromiso desde la ignorancia no existe y la pasión es la mejor herramienta para conocer rápidamente.
A veces puede pasar que sí se tenga el compromiso, pero que no se lo cumpla con pasión, esto puede ser por pereza, comodidad, o egoísmo, entonces el compromisos se desvanece rápidamente  y deja de ser algo importante, para los jóvenes que vivimos casi naturalmente con pasión para que esto no pase, nos toca cultivar más el compromiso generoso y entregado, esta situación tal vez se da al revés en un adulto, a quién le es más fácil comprometerse pero suele olvidarse la pasión.
Por eso el llamado es a la juventud a  salir de la indiferencia, a dejar de quejarnos, creernos responsables del cambio y ser generosos en el esfuerzo, porque si  nos comprometemos con pasión podemos casi sin buscarlo encontrarnos con la felicidad.
Si los jóvenes no permanecemos  pasivos; asumimos  las responsabilidades en todos los campos de nuestra  vida y las asumimos con pasión es posible que nos choquemos  y seamos protagonistas de un cambio revolucionario, es la verdadera revolución que necesita nuestra patria, el compromisos apasionado por los valores fundamentales, por las demás personas, por el bien de todos, por edificar una Argentina mejor.

"Me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la patria" Palabras del Gral Manuel Belgrano, a las cuáles humildemente me sumo agregando “si hubiese compromiso con pasión por nuestra Patria”.


Comprometerse con pasión es una herramienta que los jóvenes tenemos al alcance de nuestras manos, ya que es este el momento en el cual la pasión es casi natural en nuestros actos y si los asumimos con compromiso podemos ser responsables de guiar a nuestra sociedad al giro que necesita para volver a ser esa Argentina que nuestros héroesforjaron y con la cual soñaron, una Patria grande, una nación cimentada en valores.
El trabajo es mucho, pero a los jóvenes la Pasión nos sobra para ponerla al servicio de nuestra Nación.

Por Gimena Vega (Mendoza)

miércoles, 19 de octubre de 2011

Una generación con los ojos abiertos

         Persiguiendo el fin de ir exponiendo algunas características que, para mí, conformarían "el deber ser" de la futura generación, que poco a poco va siendo protagonista de los destinos de nuestra Argentina, comencemos por el primero y uno de los más importantes, repito, según mi criterio.

        Quisiera resaltar en este lugar, la necesidad de la clarividencia, entendida como ese "abrir los ojos" ante el mundo que nos rodea.
Este primer concepto es muy importante, sobre todo en nuestra sociedad actual, donde la mayoría nos creemos partícipes de este "post-modernismo" y en consecuencia nos auto-definimos como los "adultos", intelectualmente hablando.

       Somos participes, digo, de esta sociedad que cree ser madura, que cree haber conocido los por qué de todo lo que existe, esta sociedad que ya descree de los "grandes relatos", y que empieza a despojarse de la ideologías que marcaron a las anteriores generaciones.

      El problema es que al mismo tiempo nos vemos siervos de la publicidad, la propaganda, de la venta, de los medios de comunicación, de los políticos, etc.

    Esta dualidad, que nos hace vernos "libres" y grandes "sabelotodo", y al instante siguiente nos vemos obedeciendo ciegamente a lo que nos dicta una pantalla; requiere de nosotros, más que nunca, esta especie de virtud de la clarividencia.

     Después de tratar muy brevemente sobre la necesidad de dicho concepto veamos de la misma manera el para qué.

      Este blog está dedicado a jóvenes, a esos jóvenes que no son solamente el futuro, sino que son el mismo presente, por el simple hecho de que "son". Ahora bien, para poder ser parte activa de esta nueva generación que va a ir dando forma a nuestro país, el concepto de clarividencia es clave; ya que nos permitirá terminar con esta dualidad y comenzar a ser libres de cualquier influencia, o por lo menos, nos llevará a actuar sabiendo el por qué lo hacemos.

     Hasta ahora muy bien, pero muchos dirán, ¿como hacer para conseguirla?, como bien saben, a pesar de que hoy nos quieran vender todo, la clarividencia no se consiguen en el mercado; sin embargo a pesar de no venderse, cuesta cara. Cuesta meses, quizá años, por que se va formando poco a poco, acto más acto

    Se forma con la lectura, con el estudio, también con la televisión e internet; pero sobretodo con actitudes frente a la vida, frente a los sucesos, frente a la realidad que rodea nuestros días.

   Es aquí donde se presenta la dificultad, por que esto se obtiene en el día a día de nuestra existencia, en el "terrible vivir cotidiano", como dijeron por ahí.

  Todos los días debemos esforzarnos por ver más allá de lo que observamos a simple vista, escuchar más allá de lo que nos dicen, pero sobre todo vivir más allá de lo que viven los demás; y esto implica muchas cosas, entre ellas, la pasión, la vocación, el sentido de esa vida, etc.

  Seguiremos en los post siguientes ocupandonos de esta labor que creemos fundamental.
   

martes, 13 de septiembre de 2011

"Pasando en limpio".

Vamos a "pasar en limpio" los conceptos que se desprenden de los comentarios del post anterior.
En primer lugar veamos que significa, o de qué estamos hablando cuando decimos "GENERACIÓN".
Para la Real Academia de la Lengua Española el término significa:

1-"Sucesión de descendientes en línea recta", 

2- " Conjunto de todos los vivientes coetáneos", 

3- "Cada una de las fases de una técnica en evolución, en que se aportan avances e innovaciones 
respecto a la fase anterior", 

4- "Conjunto de personas que por haber nacido en fechas próximas y recibido educación e influjos culturales y sociales semejantes, se comportan de manera afín o comparable en algunos sentidos.

Para nuestro fin, vamos a ocupar la definición número 4, que habla de personas nacidas en fechas próximas que por lo tanto reciben influjos semejantes.
Lo que trataremos de hacer, será ir configurando el perfil que sería necesario para que ésta de la que hablamos sea una "nueva generación, es decir, para que no sea meramente una sucesión en línea recta. 
Dicho esto en el próximos post no adentraremos en la tarea mencionada con el objetivo de poder orientar hacia un fin un poco incierto pero cercano de nuestro País.

lunes, 12 de septiembre de 2011

¿Una nueva generación?

He escuchado en la última semana hablar de manera abundante de las "nuevas generaciones", de políticos, de dirigentes, de profesionales, de deportistas, etc. Y esto, me ha llevado a reforzar la idea de que estamos ante el advenimiento incipiente de una nueva generación, lo cual nos pone de frente con el necesario debate y una pregunta que deberá ser contestada de manera urgente para no perder el tren de la oportunidad de un verdadero cambio, y evitar ser meros continuadores de lo que nos quejamos a diario.

Y la pregunta es ¿Como debe "ser" esa nueva generación?, o ¿Cuales "deben ser" las características más importantes que forje a esta nueva generación?

Los invito a intentar desde aquí, elaborar respuestas que sean congruentes con lo que supuestamente "todos" queremos para nuestro país.

En las próximas publicaciones comenzaremos a ver algunas características que parecen indispensables para los partícipes de este cambio generacional tan necesario y esperado por los Argentinos.

sábado, 21 de mayo de 2011

La certeza de que todo avanza

No es mi intención transformar este espacio en un derrotero de pensamientos personales, frutos ellos de cansancios y fatigas, o de alegrías y felicidades. Pero a menudo esta Argentina que nos duele tanto no nos deja más que rendirnos a esas ganas de expresar sentimientos personales y momentáneos.

En fin, valga eso como introducción para contarles que hoy fui participe de la última sesión de una escuela de liderazgo que tengo la felicidad de llevar adelante con un grupo de amigos de verdad que viven y mueren por mi mismo ideal.

En esta oportunidad estuvimos reunidos con 81 jóvenes, que serán, la semana que viene, los graduados de esta escuela.

Quería contarles que hoy he recibido un empuje sin igual, hace tiempo que no sentía tanta satisfacción, y por qué, porque vi la cara de estos jóvenes llenas de entusiasmo y ganas, vi jóvenes que entendieron que hay cosas más importante que su egoísmo, jóvenes que quieren continuar este camino por la recuperación de la Argentina, de Rosario, de cada una de nuestras casas.

Si lo relacionan con la primera reflexión de este blog http://jovengeneracion.blogspot.com/2011/02/la-importancia-de-los-jovenes-en-la.html , entonces comprenderán mi alegría. Estamos trabajando en la formación de una nueva generación de jóvenes líderes que luche por mejorar las cosas, estamos cumpliendo el sueño por el cual arriesgamos hasta lo que no teníamos, estamos reanimando a la Argentina cansada.

Hoy se renovó en mí la esperanza, hoy una vez más Dios me ha susurrado muy suave al oído y me ha dicho "es posible".

martes, 17 de mayo de 2011

Nueva sección

Un nuevo espacio para los jóvenes que deseen perfeccionar su estudio y rendimiento académico. 

No olvides compartirlo en las redes sociales.

domingo, 15 de mayo de 2011

El 30% de los universitarios padece estrés por los exámenes

Estimados lectores, les comparto un pequeño atículo publicado en www.eldiariodelarepublica.com , donde saca a discusión un grantema referido a los jóvenes, una situación que a todos nos toca o nos tocará en algún momento de nuestras vidas...  




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Los trastornos de ansiedad surgen si la autoexigencia es muy elevada o ante el temor a rendir.
El corazón late más rápido, los párpados pesan toneladas después de una noche en vela y el cuerpo, repleto de cafeína, es un barril a punto de estallar que clama por ir al baño. El reloj, sin embargo, dice hay tiempo para emprender el último repaso. La vivencia que se acaba de comentar seguramente fue experimentada por muchos universitarios en las horas previas a rendir un parcial o un final. Pero en algunos esta situación va más allá y puede representar la ante-sala de serios riesgos para la salud. El vocal del Colegio Farmacéutico de San Luis, Enrique Capella, señaló que el 30 por ciento de los alumnos de este nivel sufren de stress por los exámenes y que este cuadro, en los casos más graves, puede derivar en insomnio, fobias sociales e incluso la incapacidad para continuar la carrera.


¿Qué piensan ustedes sobre esto, y sobre todo, qué soluciones proponen?

viernes, 13 de mayo de 2011

Con respecto a la toma del Pellegrini

En estos últimos días he estado atento a lo sucedido en la toma del colegio Carlos Pellegrini, y escuchando las distintas versiones del caso, he llegado a la conclusión de que, no se si todos llegamos a comprender lo que verdaderamente sucede.

Aquí hay un trasfondo político que llama la atención, ¿por qué? porque distintas agrupaciones usan a jóvenes de 13 a 17 años para hacer presiones políticas y entablar el conflicto social con el fin de sacar tajada a cada paso.

Es decir, en nombre de las supuestas democracia y libertad, usan, literalmente a menores de edad para su lucha por el poder.

¿Que ganan? 

Desestabilizar el orden y crear la situación de conflicto, para que allí se anide la dialéctica de tesis y antitesis; la síntesis ya no interesa, lo importante es contraponer partidas para obtener pequeños triunfos.

Lo paradójico es que hemos llegado a tal grado en la supuesta "democracia" que se utiliza menores para intereses políticos, y a estos se los adoctrina para quemar muñecos de personas (M. Macri), con la excusa de que es simplemente arte, además de romper vidrios a pedradas e incendiar lo que encuentran a su paso.

Lo más grave de todo esto es que los jóvenes de hoy son los adultos del mañana, y si no nos admiramos de esto por que nos resulta obvio, pensemos en lo que estamos creando, “educando”, pensemos qué mensaje damos como sociedad a los jóvenes de hoy, desde los medios de comunicación, desde el gobierno, desde la justicia, desde las instituciones en general, pero fundamentalmente desde el rol de padres y madres.

Me parece, y creo que no estoy solo, que es hora de recapacitar, es hora de empezar a cambiar los pequeños grandes mensajes que damos a los más jóvenes, a los que están entrando en la vida, a los que de una inocencia sin culpa se convierten en víctimas de los intereses de los demás.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Los jóvenes, ¿quieren tomar la posta?

Siguiendo la reflexión anterior y en consonancia con lo que está medianamente planeado para el futuro de este sitio, queríamos hacernos y hacerles una pregunta.
Concordamos en el "post" anterior que el remedio para el gran mal de nuestra Argentina son los jóvenes, con sus fuerzas encausadas en trabajos nobles en pos de los demás; ahora bien, cabe hacer la pregunta, y con ella queda abierta la discusión, de si los jóvenes están o no decididos a tomar la posta, decididos, digo, a hacerse cargo de lo que deben remediar.

Les pregunto a ustedes estimados lectores que conocen o pretenden conocer a la juventud, ¿estamos los jóvenes dispuestos a trabajar por despertar a esta Argentina del cansancio?.

A nuestra humilde opinión creemos que sí, que ante la indiferencia del mundo por los grandes problemas de la humanidad, todavía quedan jóvenes que quieren darlo todo, todavía existen, y no nos interesa aquí la cantidad, jóvenes que quieren, que están esperando que se les dé la oportunidad de "tomar las riendas" de esta sociedad y "hacerse cargo".

Queda en ustedes la respuesta...


jueves, 24 de febrero de 2011

La importancia de los jóvenes en la Argentina actual

“Si espero, perderé la audacia de la juventud”          [Alejandro Magno]

Si tuviéramos que definir con una palabra a la Argentina de nuestros días, a mí humilde entender, no cabría mejor que la de cansada. La Argentina está cansada de que siempre sea lo mismo, está cansada de que cada unos pocos años haya que empezar de cero, está cansada de la democracia de unos pocos y siempre los mismos, está cansada de los días de incertidumbre, está cansada de que se le rían en la cara, está cansada de la corrupción que pudre su alma en lo más profundo, cansada de ver hijos con hambre, padres con desesperación, abuelos frustrados, que ganaron y perdieron mil veces; en fin, una Argentina cansada de luchar el día a día sin ver claro el porvenir.
                Pero si profundizamos un poco, esta situación nos da como resultado argentinos cansados, entonces aquí no está tan lejos la cosa, y es más “real”, por decir de algún modo, para nosotros, ya que no tenemos que pensar en una Patria que la mayoría de la veces no sentimos nuestra, entonces aquí nos damos cuenta de que los que estamos cansados somos nosotros, cada uno de nosotros somos los que ya no queremos luchar porque estamos agotados de realizar esfuerzos estériles, somos nosotros cansados de nosotros mismos.
                Ahora bien, qué hacer con este cansancio crónico que va nublando nuestra mirada, qué remedio poner a esta dolencia que sentimos a diario, cómo poder empezar a revertir esta situación que todos padecemos.
                Enumeremos, con el fin de hacerlo mas didáctico, algunos ítems por los cuales podríamos comenzar a ponerle riendas al antojo.
1.       Primero, y antes que nada, debemos reconocer nuestro mal, debemos darnos cuenta cabal de la situación que es pura y exclusivamente nuestra, somos nosotros los cansados.
2.       Una vez que tomamos conciencia, tenemos que comenzar a poner remedios a este mal; cuando uno está cansado tiene dos remedios principales: Simplemente descansar, o dar un sentido a ese cansancio, es decir, ver el fin.

a.       Descansar: implica renovar fuerzas, cambiar de aire, o más profundo, renovar la sangre, en cierta forma, dejar de hacer una actividad para recomenzar.
b.      Dar sentido: es elevar la mirada hacia el horizonte, es preguntarse el porqué hago lo que hago, es, simplemente, visualizar el fin al que llego por el camino por donde estoy transitando; si ese fin es reconfortante, produce un descanso y regocijo, que alivia profundamente ese cansancio; si no lo es, entonces debo cambiar de camino.
Si tenemos que elegir, en manos de quien poner esta tarea, si tenemos que discriminar a qué medico entregarle nuestra salud y decimos que estamos cansados de todo lo viejo y conocido, entonces tenemos que dar la oportunidad, como pocas veces en nuestra historia, como muchas en la de la humanidad, a los jóvenes.  
Pero, rápidamente se preguntaran, porqué ellos. Hay muchas explicaciones, pero empecemos por esta:


La fuente eterna de la juventud
es tener levantado el corazón;
dejarse arrebatar por la inquietud
que produce al llegar la inspiración;
consiste en mantener una actitud
positiva en cada situación;
es brindarle a tu prójimo salud
y ayuda y caridad y comprensión.

Ser joven es tener lozanía
de ver con optimismo hacia delante;
es sembrar el perdón y la alegría;
es saber que un Señor muy importante
a una empresa suprema nos envía;
es empezar y reempezar constante;
y luchar con tesón y valentía
por lograr que el Ideal salga triunfante…



Otra explicación que puede servir para el fin que nos proponemos, que no es otro que remediar el cansancio generalizado, es ese incansable vivir de los jóvenes, ellos viven incansablemente cuando pasan días y días sin descansar, cuando en los fines de semana gastan sus horas en salidas drogas y alcohol, cuando practican casi profesionalmente un deporte solo por diversión, está en el joven el vivir incansablemente, está en los hombre y mujeres poner un sentido a ese estrepitoso vivir de la juventud.
Si nuestros jóvenes fueran capaces de encauzar toda esa fortaleza, todo ese vivir, las cosas mejorarían, por lo menos algún pequeño número de nosotros estaría trabajando por nuestro país, preocupándose por él ya no de manera cansina sino con toda la fortaleza que lo caracteriza.
Y este ocuparnos de los jóvenes, este confiarnos a ellos, debe ser tomado como urgente, ya que mientras mas rápido tomemos el medicamento más rápido sanaremos, y es aquí donde viene la frase de Alejandro Mago, SI ESPERAMOS, ARGENTINOS, PERDEREMOS LA JUVENTUD.
Pobres de los que pierden la juventud, ya que sin ella se va perdiendo la vida poco a poco.
            Seguiremos reflexionando sobre esta situación, esta es nuestra intención con este sitio, a ello nos avocamos todos nuestros días.


Pablo_

lunes, 17 de enero de 2011

La marihuana, droga "de moda" entre los jóvenes



Daniel Gallo (LA NACION)
Para una significativa parte de los jóvenes porteños, la marihuana se ha vuelto la droga ilegal "de moda". En la porción que va de los 19 a los 23 años, el 57,1% fumó al menos una vez un cigarrillo con cannabis.
Así surge de un informe del Observatorio de Políticas Públicas en Adicciones, dirigido por Roberto Canay. Esa oficina del gobierno porteño realizó un sondeo entre 1000 personas de entre 15 y 35 años; para el 44% de los consultados, la marihuana es la droga del momento, incluso en los lugares de diversión nocturna."La moda se identifica por el costo y accesibilidad de las drogas; también, por su uso difundido y su alto nivel de aceptación social. Sorprendentemente, cuando se hace referencia al consumo de marihuana, se dice que es la droga de moda porque es legal", se afirmó en el documento presentado por el observatorio porteño.
Esa creencia equivocada surge de la mala interpretación que muchos hacen del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de agosto de 2009, en el que el máximo tribunal de la Argentina sentó una nueva jurisprudencia al establecer la inconstitucionalidad de un artículo de la ley de drogas, aquel que pena la tenencia de estupefaciente para consumo personal cuando éste no afecta a terceras personas.
Ese fallo (ver aparte) estaba relacionado con un caso en particular de tenencia de marihuana. Los ministros de la Corte consideraron, como aspecto fundamental, que debe protegerse la privacidad de las personas adultas para decidir cuál es su conducta; en este punto, si desean tener o consumir drogas en privado.
Recientemente, La Nacion publicó un informe de la Sedronar, que señalaba la relación directa entre el aumento del consumo de marihuana y la disminución de la noción del riesgo que implica ese acto, producto de la caída de las barreras sociales frente a esa droga. Según los datos de la secretaría, en 2001, el 3,5% de los estudiantes secundarios fumaba marihuana y el 44% consideraba esa acción un gran riesgo; en el último sondeo, de 2009, el porcentaje de usuarios trepó al 8,4%, y bajó al 11,6% la cifra de quienes consideran la marihuana un gran riesgo.
Uso extendido
El estudio del gobierno porteño revela que el perfil más alto de consumo de marihuana se encontró en la franja etaria de 19 a 23 años, pero en la muestra completa también quedó en evidencia que se trata de la droga ilegal más consumida, con una amplia diferencia con respecto a la cocaína y no a mucha distancia del tabaco. Entre los 15 y 35 años, la prevalencia de uso en el año -el núcleo duro de consumidores- de marihuana alcanza el 26,4%; en la lista de drogas ilegales le sigue de lejos la cocaína, con 4%. Apenas 10 puntos porcentuales separan al cannabis del tabaco, de venta legal, pero el alcohol es consumido por el 87,4%.
"Como en el imaginario de los jóvenes y los adolescentes, el paco y la cocaína son drogas más nocivas, se legitiman el consumo de marihuana y el éxtasis como drogas inocuas", sostuvieron los autores del trabajo, que, además de un sondeo cuantitativo, incluyó la investigación sobre la potencial relación entre nocturnidad y consumo de drogas sintéticas. En ese contexto, se advirtió una alta experimentación de los jóvenes con drogas como el éxtasis y el LSD.
"Cada vez hay más consumidores habituales de marihuana, que empiezan a ser consumidores semanales de drogas de diseño", se indicó.
Si bien la prevalencia anual de consumo de drogas sintéticas es baja (1,2%), llamó la atención de los investigadores el nivel más elevado de uso de esas sustancias en algún momento de la vida de los sujetos consultados.
El 20% de los mayores de 30 años reconoce haber probado éxtasis. Esa droga está rotulada como de alta sociedad, aunque su consumo también alcanza a todos los niveles económicos. En el sondeo, se estimó que consumió éxtasis alguna vez el 12% de los jóvenes de clase alta, el 7,1% de la clase media y el 4,8% de los sectores más bajos.
Así, mientras la marihuana gana su lugar de droga "de moda" a partir de factores como su fácil acceso y la aceptación social, las drogas de diseño empiezan a tener una penetración que motivó alarma en el informe porteño. "Cada vez más adolescentes y jóvenes eligen consumir éxtasis porque piensan que estimula los sentidos y potencia el disfrute de la música. Esa caracterización positiva de las drogas de síntesis se está extendiendo, junto con su consumo, en los estratos sociales medio-bajos. Es decir, ya se ha popularizado el consumo de estas drogas, hasta alcanzar a altos niveles de tolerancia", se asegura en el trabajo del observatorio porteño. También se estableció que el LSD "es una droga preferida por los jóvenes de clase baja en las salidas nocturnas".
Los investigadores porteños argumentaron, sobre la base de las explicaciones dadas por los propios jóvenes, que entornos especialmente construidos, como las fiestas de música electrónica, ayudan a la introducción de las drogas sintéticas.
CLAVES
57,1%
de los jóvenes porteños de entre 19 y 23 años ya probaron marihuana.
44%
de los jóvenes de entre 15 y 35 años dijo que la marihuana está "de moda".
20%
reconoce haber probado éxtasis en el segmento de edad entre 30 y 35 años.
16,7%
probó alguna vez éxtasis entre quienes tienen entre 24 y 29 años.
87,4%
consume alcohol, droga legal, entre los consultados para la muestra.